Estudian coordinación de celdas de flotación para optimizar recuperación de cobre

Mar
13
2014
  • Indagan en celdas de flotación en serie, usadas para recuperar cobre, con el fin de analizar las variables del proceso, con la ambición final de crear una fórmula matemática para poder mejorar los resultados obtenidos.

Preocupación ha generado el potencial superávit en la producción de cobre nacional estimado para este año, lo que podría generar una baja en el precio del metal rojo. Otro antecedente que se suma a lo anterior, es que mientras la libra de cobre se transa en poco más de 3,2 dólares, el costo de ésta en Chuquicamata ronda los 2,2 dólares, por lo que invertir en tecnologías y capital humano avanzado se hace cada día más imperioso en dicha industria.

“Chile, hoy en día, es uno de los países que tiene los costos de producción más altos del mundo, lo que se debe a que nuestro mineral no es de la mejor ley. Además, nuestros procesos productivos no están optimizados y nuestra energía es cara comparado con otros países”, señala el Dr. Miguel Maldonado del Departamento de Ingeniería Metalúrgica de la Universidad de Santiago.

La búsqueda de mejoras en dichos procesos es la que ha marcado la línea de investigación de este académico, quien lidera un Proyecto Fondecyt de Iniciación titulado “Optimización de bancos de flotación a través de perfiles de recuperación”.

El investigador se ha especializado en el estudio de los bancos de flotación, proceso donde llegan las rocas extraídas con mineral ya pulverizadas a niveles micro. Es en estos contenedores donde se les agrega agua y reactivos químicos que, a la inyección de aire, hacen que el cobre se adhiera a estas burbujas, subiendo a la superficie y separándose del material no deseado.

Según explica, “los bancos funcionan conectados en serie, si las partículas en la primera celda de flotación no se recuperan, pasan a la siguiente celda donde tienen una segunda oportunidad de ser recuperadas y así sucesivamente, siendo la tendencia tener cuatro celdas grandes. El problema u oportunidad hoy, según como se mire el panorama, es que en cada una de las celdas se tienen variables manipulables, tales como el flujo de aire, la altura de espuma, reactivos a inyectar, etc.; las cuales no tienen una estrategia que indique cómo manipularlas en cada celda para optimizar un banco completo. Entonces lo que se busca es la mejor forma de coordinar estos grados de libertad que tienes”.

Este proceso se realizará en un ambiente controlado, por lo que gracias a estos fondos y a los de un proyecto FONDEF IDeA, también adjudicado por el Dr. Maldonado, se implementará el futuro Laboratorio de Dispersiones de la Universidad, para lo cual adquirirán las tecnologías necesarias, como sensores para poder generar una suerte de setup, que les permitiría automatizar las celdas y realizar los test con minerales.

La ambición final que persigue el académico es poder “formular un modelo matemático, el cual ayudado de simulaciones computacionales de otras variables, entregue un resultado estimado de recuperación. La meta es optimizar de tal manera, que se pueda decir al final del día: recuperé más cobre”, destaca el académico.

 

Por Lorena Jiménez U.